
Así eran los primeros torpedos
Tal y como mencionamos en nuestro episodio titulado «Torpedeando, que es gerundio», cuando en 1866 el primer torpedo autopropulsado fue probado, los evaluadores de la Kaiserliche und Königliche (Armada Imperial austrohúngara) lo rechazaron tajantemente.
¿El motivo? Sus exageradas variaciones de profundidad con oscilaciones de hasta… ¡12 metros!
El arma parecía viajar sobre una montaña rusa submarina.
Dos años le tomó a su inventor, el británico Robert Whitehead, en dar con una solución. Lo primero que hizo como buen ingeniero que era fue determinar el origen del problema. Las oscilaciones se debía a que el sensor de profundidad, un presóstato en este caso (medidor de presión), estaba conectado DIRECTAMENTE a las aletas horizontales posteriores, aquellas encargadas de hacer subir o bajar el proyectil. Cuando el sensor captaba mayor presión del agua -producida por estar muy hondo-, reaccionaba moviendo unas levas que inclinaban las aletas hacia arriba. Más tarde, cuando detectaba poca presión -o sea que estaba a flor de agua- el sensor contraactuaba. Esos cambios eran tan bruscos que el arma subía y bajaba mucho, haciéndola poco práctica en guerra.
La solución, alabada por los historiadores especializados en tecnología, fue intercalar un péndulo entre el sensor y las aletas. El gran peso inferior atenuaba las bruscas correcciones del sensor. El resultado fueron oscilaciones suaves, tan poco enérgicas que el arma casi no subía y bajaba.
Las pruebas hechas en 1868 demostraron que el torpedo oscilaba solo 15 centímetros. El arma fue aceptada ipso-facto por la Armada austrohúngara y en solo cinco años había sido adoptada por las principales marinas. Whitehead fue uno de los industriales armamentísticos más exitosos de todos los tiempos.
Como nota curiosa debemos decir que Whitehead siempre se refirió a este mecanismo con el nombre de el Secreto.
Aprovecharemos este artículo para incluir en imágenes de asuntos nombrados en nuestro episodio titulado «Torpedeando, que es gerundio», disponible para su escucha y/o descarga gratuita AQUÍ.